jueves, 17 de mayo de 2012


Mucho se insiste en Internet con que el fin de un ciclo para la humanidad se dará cuando termine el famoso calendario maya. Así, la fecha del 21 de diciembre de 2012 se ha convertido en un hito para numerosas creencias new age que parecen estar mucho más interesados en vender libros de espiritualidad de dudosa procedencia y párafernalia de todo tipo que en revelar a la humanidad alguna clase de camino alternativo que ayude a sortear la crisis en la que está sumida.

En este marco, algunas interpretaciones como la de John Calleman, adelantan el fin de ciclo maya para el próximo 20 de mayo de este año (en 9 días), mientras que otros estudios simplemente dan por tierra con nuevos calendarios cualquier tipo de posibilidad de que la “cuenta larga” finalice en 2012. Ese es el caso del nuevo calendario encontrado en una pared de la ciudad maya de Xultún, en Guatemala.

Un equipo de investigadores de USA anunció este jueves el descubrimiento del calendario maya más antiguo documentado hasta la fecha, que data del siglo IX. Su hallazgo desmonta la teoría de quienes pronostican el fin del mundo para el 2012 basándose en los 13 ciclos del calendario maya, conocidos como ‘baktun’, ya que el hallado en Guatemala tiene 17 ‘baktunes’.

La investigación, que publica esta semana la revista Science, se está llevando a cabo en la ciudad guatemalteca de Xultún.

El calendario, pintado en las paredes de un habitáculo encontrado en esta ciudad maya, documenta ciclos lunares y al parecer también ciclos planetarios, según explicaron en una rueda de prensa los arqueólogos William Saturno, de la Universidad de Boston, y David Stuart, de la Universidad de Texas-Austin.

“Esto significa que hay más periodos de los 13” conocidos hasta ahora, subrayó Stuart, quien señaló que el concepto ha sido “manipulado” y aseguró que el calendario maya continuará con sus ciclos millones de años más.

Los jeroglíficos pintados en lo que podría ser un templo de la megaciudad de Xultún, en la región guatemalteca de Petén, son varios siglos más antiguos que los Códices Mayas escritos en libros de papel de corteza de árbol del periodo Postclásico tardío.

La pared este contiene una serie de cálculos que corresponden al ciclo lunar, mientras que los jeroglíficos de la pared norte podrían relacionarse con los ciclos de Marte, Mercurio y posiblemente Venus.

Los autores apuntan que el objetivo de elaborar estos calendarios, según los estudios realizados a partir de los Códices Mayas encontrados previamente, era el de buscar la armonía entre los cambios celestes y los rituales sagrados, y creen que estas pinturas podrían haber tenido el mismo fin.

La investigación continúa abierta para determinar de qué tipo de habitación se trata, si era una vivienda o un habitáculo de trabajo, y si era utilizada por una o varias personas. “Todavía nos queda explorar el 99,9% de Xultún”, señaló Saturno, quien aseguró que la gran ciudad maya descubierta en 1915 proporcionará nuevos descubrimientos en las décadas venideras

lunes, 2 de abril de 2012

POR RICARDO ARJONA Estos eruditos de las cosas sociales siguen pensando que provocar, dividir y quejarse siguen siendo soluciones para nuestros problemas. Son los mismos que se apuntaron a la foto de los tratados de paz que desarmaron a la gente de la guerra, pero no se ocuparon de armarla de nuevo para la vida y los dejaron al abandono víctimas de su propio destino. Los mismos que gritaron hurras a favor de Gobiernos de pseudoizquierda que saquearon a nuestro País en el nombre del pueblo. Siempre será más cómodo atrincherarse al regazo de una computadora, atalayando como zopilotes voraces cualquier indicio de idea para convertirla en la carroña que comen, amparados en modales pseudorrevolucionarios que tan bien les hacen lucir ante los ojos de su principado de seguidores que hacen del resentimiento un estandarte. Las diferencias siguen siendo las mismas en Guatemala, los padecimientos de nuestra gente siguen intactos, pero los métodos para combatirlos deberán ser distintos. Hay que ser un idiota para cometer el mismo error docenas de veces y sentarse a esperar cada vez diferentes resultados. Alguien escribió¿Qué tiene que ver un dueto romántico con las ruinas de Tikal?, en referencia al video “Fuiste tú”. Pregunto, ¿hubiese sido mejor idea llevar una cámara y fotografiar cuanto cadáver nos encontremos y entrevistar a las víctimas de la delincuencia para enviar al mundo de manera redundante una imagen de nuestro país que es la que ya conocen? ¿Escucharon hablar de las ideas?, pues aquí les va una, que a pesar de los pesares y de este nudo en la panza que me deja leer tanta sandez mal educada y resentida continuaré, porque ustedes, lejos están de ser representantes de un país como el nuestro. Guatemorfosis Intentamos organizar una campaña internacional que contara las virtudes de Guatemala en el extranjero. Se intentó hacerlo por todos los medios sin resultados. Al final del camino siempre había un problema que frenaba toda posibilidad. Todo esto pudo desvanecerse y sucumbir en la frase típica derrotista de que en Guatemala no se puede hacer nada. Hoy tenemos por medio del video “Fuiste tú” una exposición de nuestro país en el mundo que es prácticamente impagable, producto de usar los espacios de un video musical para mostrar la otra cara de este país sin que al país le cueste un centavo. ¿Qué es mejor?, unirse a la iniciativa privada e intentar por medio de las ideas organizar una alianza donde mi trayectoria les pueda servir para sus fines y a mis fines les sirvan sus posibilidades, o crear un muro hermético de resentimiento y división que nos mantenga en las mismas condiciones alimentando el odio y la separación. Debo mencionar que la marca patrocinadora pudo inclinarse a la posibilidad de un comercial más festivo y sin fundamento y optó por la de un mensaje que provocara algo distinto. La campaña que promueve un cambio personal como principio de todo es una idea de ambas partes, pero asumo toda la responsabilidad en cuanto al texto, de lo que dice y a la manera de plantearlo. Creo en los cambios personales como principio de contagio, y también creo que la mediocridad es una plaga que hay que vacunar con ideas, no con resentimiento. Mi convenio personal es convertir esta alianza en la primera Escuela de Música de la Fundación Adentro que se inaugurará el próximo año en una zona marginal y que usaremos como piloto para fomentar la posibilidad de llenar nuestro país de escuelas de primer nivel. Ahora bien, si los dueños de la verdad absoluta, sí, ustedes que se manifestaron en contra de esta iniciativa más con el hígado que con la cabeza. Ustedes que ven esto como una forma de alienación que en nada beneficia al país, les doy mi palabra de detener este intento justo en el momento que me den una opción mejor para lograr lo mismo por medio de su pluma viperina, sus quejas, su arrogancia, su panfleto gastado, sus malas intenciones y la tibieza de la temperatura que dejan sus nalgas en la silla desde donde agazapados y sin mover un dedo intentan arreglar los problemas del país. Al resto de mis paisanos, que por suerte son los más, mi respeto y abrazo fraternal.

Una inscripción que cambia la historia El hallazgo de un texto olmeca remonta hasta hace casi 3.000 años la escritura en América y obliga a modificar la visión sobre la primera gran cultura del continente.
Uno de esos raros hallazgos que cambian la historia. Un bloque de piedra hallado en la humilde cantera de Cascajal, en las tierras comunales de Lomas de Tacamichapa, en Veracruz (México) ha resultado contener un hasta ahora desconocido sistema de escritura olmeca que, datado a principios del primer milenio antes de Cristo (hacia el 900 antes de Cristo), se ha convertido en el texto escrito más antiguo de América, 400 años anterior a los testimonios que se conocían. Además, y esto es probablemente más importante aún, demuestra sin lugar a dudas que los olmecas, la primera gran civilización americana, de la que bebieron mayas y aztecas, y que han sido considerados los sumerios del Nuevo Mundo, los progenitores de las complejas sociedades mesoamericanas, disponían de escritura. Ello cambia de manera radical el paradigma de esa cultura -conocida popularmente por sus colosales cabezas escultóricas monolíticas-, según recalcó ayer a este diario desde Estados Unidos, uno de los responsables del descubrimiento, el antropólogo Stephen D. Houston, de la Brown University. "Es la primera evidencia olmeca de escritura", indicó. "Significa nada menos que los olmecas tenían literatura, que eran capaces de comunicar su cultura a las generaciones futuras, que eran, en suma, una civilización mucho más compleja y rica de lo que imaginábamos". El descubrimiento, que aparece publicado hoy en Science por un grupo de investigadores mexicanos y estadounidenses encabezados por los arqueólogos Carmen Rodríguez y Ponciano Ortiz, se produjo al desmontar unos peones una zona de la cantera -un antiguo sitio arqueológico- a fin de obtener piedras para pavimentar una carretera. En conexión con el bloque inscrito, de piedra serpentina, fueron halladas cerámicas, fragmentos de figuritas de barro y otros materiales rotos. Todos ellos han podido ser datados en la fase más antigua de la cultura olmeca -denominada de San Lorenzo, por el primer gran centro de esa civilización, cerca de Cascajal-, entre 1.200 y 900 años antes de Cristo. El bloque, de 36 por 21 centímetros, de 13 centímetros de grosor y con un peso de 12 kilos, contiene un texto inciso de 62 signos (glifos) -28 distintos-, algunos de los cuales se repiten más de cuatro veces. Esa frecuencia y su secuencialidad, recalcan los investigadores, indica claramente que se trata de algún tipo de escritura y señala la probable presencia de sintaxis. Algunas agrupaciones de signos apuntan a que el texto podría contener fórmulas poéticas. Uno de esos raros hallazgos que cambian la historia. Un bloque de piedra hallado en la humilde cantera de Cascajal, en las tierras comunales de Lomas de Tacamichapa, en Veracruz (México) ha resultado contener un hasta ahora desconocido sistema de escritura olmeca que, datado a principios del primer milenio antes de Cristo (hacia el 900 antes de Cristo), se ha convertido en el texto escrito más antiguo de América, 400 años anterior a los testimonios que se conocían. Además, y esto es probablemente más importante aún, demuestra sin lugar a dudas que los olmecas, la primera gran civilización americana, de la que bebieron mayas y aztecas, y que han sido considerados los sumerios del Nuevo Mundo, los progenitores de las complejas sociedades mesoamericanas, disponían de escritura. Ello cambia de manera radical el paradigma de esa cultura -conocida popularmente por sus colosales cabezas escultóricas monolíticas-, según recalcó ayer a este diario desde Estados Unidos, uno de los responsables del descubrimiento, el antropólogo Stephen D. Houston, de la Brown University. "Es la primera evidencia olmeca de escritura", indicó. "Significa nada menos que los olmecas tenían literatura, que eran capaces de comunicar su cultura a las generaciones futuras, que eran, en suma, una civilización mucho más compleja y rica de lo que imaginábamos". El descubrimiento, que aparece publicado hoy en Science por un grupo de investigadores mexicanos y estadounidenses encabezados por los arqueólogos Carmen Rodríguez y Ponciano Ortiz, se produjo al desmontar unos peones una zona de la cantera -un antiguo sitio arqueológico- a fin de obtener piedras para pavimentar una carretera. En conexión con el bloque inscrito, de piedra serpentina, fueron halladas cerámicas, fragmentos de figuritas de barro y otros materiales rotos. Todos ellos han podido ser datados en la fase más antigua de la cultura olmeca -denominada de San Lorenzo, por el primer gran centro de esa civilización, cerca de Cascajal-, entre 1.200 y 900 años antes de Cristo.
El bloque, de 36 por 21 centímetros, de 13 centímetros de grosor y con un peso de 12 kilos, contiene un texto inciso de 62 signos (glifos) -28 distintos-, algunos de los cuales se repiten más de cuatro veces. Esa frecuencia y su secuencialidad, recalcan los investigadores, indica claramente que se trata de algún tipo de escritura y señala la probable presencia de sintaxis. Algunas agrupaciones de signos apuntan a que el texto podría contener fórmulas poéticas. Los expertos creen que el texto debe leerse horizontalmente. Entre los glifos se encuentran algunos que evidentemente tienen un origen icónico, como formas vegetales, el signo de un ojo, un trono, una mazorca de maíz, un pez o un perforador, acordes todos ellos con la imaginería olmeca. En la inscripción aparece también un insecto u hormiga. Para los que llegados a este punto se hayan hecho muchas ilusiones, hay que decir que los investigadores señalan que la posibilidad de descifrar la escritura olmeca es "baja". El fragmento es corto, no consta en él ninguna correlación para explicar los signos y la escasa cantidad de éstos, aunque apuntan a un alfabeto, impide cualquier extrapolación estadística. Habrá que esperar a nuevos hallazgos o a una piedra Rosetta mesoamericana. La superficie en la que aparece la inscripción había sido trabajada para la incisión del texto y los estudiosos creen que se trataba de un documento que podía ser borrado o revisado. Anteriormente habían sido hallados otros indicios de escritura olmeca, aunque eran muy controvertidos. En todo caso, la inscripción del bloque de Cascajal antecede en 400 años la primera aparición de la escritura en el Nuevo Mundo. En general se consideraban los glifos de la cultura zapoteca hallados en Oaxaca los más antiguos de América. En cuanto al Viejo Mundo, la escritura se había desarrollado más de 3.000 años antes, en Mesopotamia. ¿Por qué se ha tardado tanto en encontrar la escritura de una civilización como la olmeca? Stephen D. Houston señala que "hay dos respuestas: que se ha excavado poco o que mayoritariamente la escritura olmeca estuviera hecha sobre madera, y por tanto se hubiera perdido". El estudioso recordó a propósito la existencia de numerosas tallas olmecas, que sugieren la existencia de una rica tradición de trabajo con la madera. Los olmecas (su nombre significa " la gente del país del caucho" y se lo dieron los mexicas) influenciaron a las posteriores culturas en su arquitectura, religión y simbolismo.Hasta ahora no estaba acreditada la escritura entre los olmecas, los sumerios de la América precolombina.

viernes, 16 de marzo de 2012

Uaxactun cuyo nombre significa 8 piedras , nació como centro ceremonial durante el Periodo Preclásico a poca distancia de Tikal, en las tierras bajas tropicales de la región de Petén. El núcleo de la ciudad estaba formado por grupos de edificios distribuidos a lo largo de las cinco colinas, que con el tiempo fueron transformadas en acrópolis. En el territorio circundante se encontraban las habitaciones rurales, construidas con materiales perecederos, de los cuales solo han surgido a la luz los basamentos de piedra. En la Acrópolis A los edificios se estructuran en torno a una plaza que se eleva en lo alto de una colina dominando la ciudad; y en la Acrópolis E, que está en el extremo oriental de la ciudad, es también una plaza con 11 estructuras en torno, cuyo conjunto abarca 200 x 100m. En esta se encuentra la pirámide E-VIII con 15m de altura y en su interior descubrieron casi intacta la primitiva edificación que parece que corresponde a 3 fases de reconstrucción que serían realizadas entre los dos últimos siglos A. C., con lo cual se convierte en la pirámide más antigua de las conocidas de esta zona. La parte más antigua de la pirámide descubierta, corresponde al basamento que es de planta cuadrada con 252m de lado y con un juego de molduras similares a las de Tikal; además, en cada uno de su lados llevaban escaleras remetidas en el cuerpo de la construcción, y a cada lado de las escaleras, mascarones de piedra y estuco. La construcción que se hizo después para cubrir esta pirámide corresponde junto con otros 3 edificios que se levantaron sobre una plataforma alargada en el lado Este, a los conjuntos arquitectónicos empleados por los mayas como observatorio astronómico o más exactamente como indicadores de referencias visuales para fijar los solsticios y equinoccios. El edificio más representativo de Uaxactun es la llamada Pirámide E, presenta tres fases de construcción realizadas durante los últimos siglos a. C., se trata por lo tanto de la más antigua llegada hasta hoy en esta región. El aspecto un tanto primitivo de este templo resulta evidenciado por las cuatro enormes escalinatas insertadas en el cuerpo de la construcción y por los grandes macarrones de estuco y piedra que las flanquean, representando el Monstruo Terrestre de origen olmeca. Durante el Periodo Clásico, una nueva pirámide fue superpuesta a la original, junto con una plataforma situada al lado este, coronada por tres pequeños templos, formaba un complejo que cubría la función de observatorio astronómico. Desde la cima de la pirámide se podía observar el orto del Sol tras el pequeño templo central en los días del equinoccio de otoño y primavera. El sol surgía en cambio detrás del templo por la derecha del 21 de diciembre, días del solsticio de invierno, y detrás del templo por la izquierda el 21 de junio, día del solsticio de verano. La función principal asignada a la más antigua estructura de la pirámide, llamada E VII SUB, era la de observatorio astronómico. Su planta de cruz de malta, similar a la de las Dos Pirámides Gemelas de Tikal, reproduce en realidad el símbolo cruciforme del cero, es decir, del universo, subdividido en cuatro cuadrantes más el centro. Es importante subrayar que los mascarones de estuco, a diferencia de los hallados en la pirámide de Cerros, no representan el ciclo del sol y del Planeta Venus, sino el Monstruo de la Montaña, que florece de la sustratificación del universo, coronado por el símbolo de la visión de la serpiente.
La estructura E V de Uaxactun edificado en el periodo preclásico medio. Las huellas de color halladas sobre la piedra atestiguan que este edificio estaba originalmente recubierto de estuco policromado. A igual que los monumentos griegos de la Epoca Clásica, también los mesoamericanos estaban pintados con vivos colores, en gran parte desaparecidos en el transcurso de los siglos. La Pirámide E V es una de las estructuras arquitectónicas más antiguas en el contexto de la civilización maya durante el Periodo Clásico fue englobada en una estructura análoga de mayores dimensiones de la que hoy solo quedan las ruinas. Las cuatro fachadas de la pirámide aparecen decorados de estuco que recuerdan las de la Pirámide de Cerros, en Belice. Su iconografía está ligada al culto del Monstruo Terrestre, del sol de otras divinidades relacionadas con los astros
uaxactun Situada al norte del lago Flores en El Petén, Guatemala, han trabajado en su rescate y reconstrucción conocidos arqueólogos como Tatiana Proskovriakoff y Sylvanus Morley. Nunca fue una ciudad muy grande pero si de gran importancia e incluso se piensa que su arquitectura influyó mucho en la de Tikal de la que dista unos 15 Km separados por la selva. El centro ceremonial de Uaxactun en Guatemala, así como el erigido en la misma región de El Mirador y los de Lamanai y Cerros de Belice pertenecen al antiguo sustrato cultural y arquitectónico transmitido por los Olmecas a los mayas de las Tierras Bajas a finales del Periodo Preclásica.
Elementos peculiares de esta ciudad, definida pre-maya, son las estructuras piramidales y el campo para el Juego de Pelota, que se presenta en su forma primitiva de planta rectangular. Los edificios ceremoniales eran plataformas, en un primer tiempo construidas en tierra batida y posteriormente en piedra, formadas por escalones superpuestos de base rectangular, cuyas dimensiones disminuían hacia lo alto. Su historia constructiva abarca desde el preclásico hasta el final del clásico el 889 d. C., y se subdivide en 4 fases cerámicas: Mamon, Chicanel, Tzakol y Tepén. Se aprovechó para su asentamiento y construcción las partes más llanas de un terreno bastante quebrado, agrupando los edificios sobre plataformas, que con el tiempo llegaron a ser autenticas acrópolis artificiales. La más importantes por el número y relevancia de sus edificios son las denominadas A y E. Grandes mascarones de estuco, que representaban seres monstruosos de significado cosmogónico, estaban situados como elemento decorativo de las terrazas de los edificios. Una escalinata central conducía a la cima de las pirámides donde se hallaba el santuario en sí, del que quedan algunas huellas de los cimientos y de los muros de la cámara de culto.

viernes, 9 de marzo de 2012

Bonampak

Bonampak Zona arqueológica enclavada en el municipio de Ocosingo, en medio de la selva a 700 metros sobre el nivel del mar, tiene un clima templado-húmedo (22 oC de media anual). Está comunicado por medio de avionetas desde Tuxtla Gutiérrez, Ocosingo y Tenosique, Tabasco.
La historia del descubrimiento de Bonampak está revestida con los mismos visos de magia y tragedia que caracterizaron las excavaciones de los templos egipcios en el siglo XIX. El pacifista suizo Carlos H. Frey en 1941 decide internarse a la selva lacandona, donde convive con los lacandones, quienes deciden mostrarle la ciudad sagrada de sus ancestros. En 1946 lleva al investigador norteamericano Giles C. Healy, quien fue el primero en descubrir y fotografiar los extraordinarios frescos en el interior de uno de los templos.
Las pinturas de Bonampak datan del siglo VIII d.c., de acuerdo con las inscripciones jeroglíficas halladas allí, entonces representan un "espejo aproximado" de lo que sucedió en esa zona maya durante el período clásico. Bonampak resulta más interesante si se tiene en cuenta que son las pinturas más representativas sobre las costumbres de la época. La pintura de Bonampak es la que más se acerca a la idea occidental de fresco o mural. Los grupos de personajes, la composición general, el realismo buscado en muchos detalles y aún la colocación de las escenas dentro de un marco real de cielo, indican un avance extraordinario en la composición de un fresco.
Los murales están realizados sobre un aplanado de cal y los pigmentos son de origen mineral: Los rojos y rosados se componían de óxido de hierro; el amarillo se extraía de la limonita o el ocre; el negro del carbön, el café del asfalto, y el azul es una mezcla de tintura de añil y un tipo de arcilla. Hay algunas partes de los murales dañadas irremediablemente por el tiempo. También hay quienes ponen en duda la claridad de los murales, pero los expertos dicen que en calidad es buena, tomando en cuenta sus 12 siglos de antigüedad. Hay una hipótesis sobre los temas de los murales de Bonampak, se trata de la glorificación de un príncipe vencedor en su combate. http://chiapas.turista.com.mx/bonampak-viewarticle-42.html
Replica del mural de San Bartolo, Peten, que representan un ritual al dios del maíz (el original es el periodo Preclásico Tardío). Sianus, conservado en el Museo de América de Madrid, España, el cual tiene 11 secciones. La primera incluye ritos dedicados a los dioses Kukulcan e Itzam-Na ; la segunda se refiere a las influencias malignas sobre lo cultivos y a los ritos y ofrendas para regular las lluvias; la tercera está dedicada a un periodo de 52 años rituales. Las ocho partes restantes aluden, entre otros temas, a la cacería y las trampas, los calendarios, la muerte y la purificación

viernes, 2 de marzo de 2012

El Parque Nacional Tikal lo encontramos en la región de Petén, en Guatemala. En Tikal aun se conserva una selva tal y como era antes que Colón llegara al Nuevo Mundo. En esta selva viven felinos menores al igual que pumas y jaguares. Los tucanes y los loros vuelan entre los árboles. Los monos cuando se alborotan, chillan desde las ramas. Es tanta la vegetación que encontramos en Tikal y sus alrededores que le llaman el tercer pulmón del mundo.
En tikal encontramos una de las reliquias mas valiosas que existen en el mundo ya que tikal cuenta con muchas estelas y muchos templos. En las estelas dejaron plasmadas todas sus actividades , sacrificios, ofrendas e imágenes de su gobernantes
lo que una vez fue el lugar donde havitaron los mayas hoy es uno de los lugares mas investigados por los arqueologos.